Regístrate con un correo electrónico o una cuenta de Google o Apple, mantente en el plan gratuito mientras descubres si te gusta y empieza a escribir. No hace falta más.
La mayor mejora para la mayoría de principiantes es aportar contexto. «Escribe un correo» produce algo genérico. «Escribe a un cliente que ha incumplido un plazo por segunda vez; tono firme pero cordial, menos de 150 palabras, quiero conservar la relación» produce algo casi listo para enviar. Indica quién eres, a quién va dirigido, qué quieres conseguir y qué extensión necesitas.
Después, ajusta la respuesta en vez de empezar otra vez. Si falla, di qué está mal: «demasiado formal», «olvidaste el punto principal, que es X» o «dame tres versiones más breves». El modelo conserva el contexto de la conversación, así que una indicación de seguimiento suele funcionar mejor que rehacer el prompt. Abre un chat nuevo cuando cambies completamente de tema.
En los planes de pago puedes subir un documento, imagen u hoja de cálculo y hacer preguntas: resume este contrato, explica este gráfico o encuentra inconsistencias en estas cifras. Si buscas ideas concretas para empezar, consulta esta colección de prompts de ChatGPT para escribir, analizar y resolver tareas cotidianas.